
Aquél día estaba contentísimo, me encontraba en la plaza del Ayuntamiento y aunque no era costumbre celebrarse el cumpleaño, por entonces sólo se tenía en cuenta el santo, y lo de hacer regalos se lo podían permitir muy pocas familias. Pero como yo era un niño vivaz y fácil para relacionarme con todos, recibí sendos obsequios de mis amigos.
Principalmente, cuentos y tebeos que tanto me ilusionaban. No todos eran ejemplares nuevos, también los había usados procedentes de algún cambalache. Varios títulos de los hermanos Green; de Roberto Alcázar y Pedrín: El Capitán Trueno; El Guerrero del Antifaz; Flas Gordon, Fumanchú, etc. De las niñas, preciosas postales casi todas con "vistas de Sevilla" ¡qué ilusión! También de la Patrona del pueblo, la Virgen de las Angustias. Yo, muy emocionado expresaba:
- ¡Hombre! gracias a todos por los cuentos y tebeos. Son los últimos ejemplares editados, especialmente, este de Roberto Alcázar y Pedrín, mirad, ya van por el 87.
¡Qué serie más estupenda! Y cómo nos lo pasábamos leyéndolos en voz alta cuando nos reuníamos para ello.
A Irene, cuanto agradecí su postal; ¡Qué linda era! Con la Torre del Oro y la Giralda al fondo, y ¡qué bonito se veía el río Guadalquivir!
-¡Ah!-Le dije - Me gusta mucho la dedicatoria: "A mi amigo Federico con mucho afecto y con el deseo de que Nuestra Patrona, La Virgen de las Angustias te ayude a hacer realidad esos "sueños" que tienes tan bonitos, para cuando, en el futuro, arribes a esta maravillosa ciudad".